El Abismo, La Copa, La Cruz y La Puente

  • Nick Bowen
  • 22 noviembre 2009

LA PUENTE

EL ABISMO
Había un gran abismo entre Dios y el hombre. Era más grande que el Grand Canyon, era tan vasto que no se podía ver el otro lado. Era más ancho que el océano. Nadie podía atravesarlo

¿Cómo llegó a ser como esto? Dios creó al hombre en Su propia imagen, y dijo que es bueno.

Pero el hombre quería ser independiente de Dios, y lo rechazó, lo dio la espalda a Dios. Dios tenía que enviarle del jardín del Edén; ya no podía el hombre tener compañerismo con Dios, ya no podrían caminar juntos en el aire del día. Fue una decisión irreversible, con consecuencias drásticas.

La raza humana entera cayó con Adán y Eva. Toda la creación cayó con ellos. Separado eternamente de su creador, en soledad eterna, en tinieblas, sin luz, sin esperanza, dejado que se las arregla solo. Aun la tierra estaba debajo de una maldición; toda la naturaleza sufrió.

Creado con un destino para vivir en relación íntima con Dios y reinar con Él sobre Su creación, el hombre llegó a ser presa de la oscuridad, de demonios, de cada hábito asqueroso, del pecado.

Quizás querían cambiar su decisión de vivir por el árbol del conocimiento del bien y del mal, pero no podían. Fueron perdidos, eternamente perdidos. Y podemos ver el resultado en el sendero sangriento de la historia humana, con crimen, aborto, guerra, drogas, adicción, divorcio, lujuria, codicio, odio, envidia, derramamiento de sangre, matanza – la lista es demasiado larga pero escribir. También hay enfermedad, desanimo, desesperanza, pobreza, todo tipo de mal.

Todos han pecado
Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios (Romanos 3:23)

Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo! (Salmo 14:3)

Así está escrito: «No hay un solo justo, ni siquiera uno; (Romanos 3:10)

no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios. Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!» (Romanos 3:11,13)

No hay uno solo
Ni siquiera uno – ni un papá, ni un presidente, ni un príncipe – no hay uno, de todos los que han vivido jamás en la historia humana. Nadie podía atravesar el gran abismo del pecado, que es separación de Dios.

Porque la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23)
Dios había dicho que el que peque, muere. Ahora, Dios tenía un dilema – la raza humana que creyó tenía que morir, cada uno. La muerte quiere decir separación de Dios, separación eterna. Nunca podría tener compañerismo otra vez con la gente a quien creó.

Lo que Dios no puede hacer
“¿Cómo puede ser?” Preguntamos. Dios es un Dios es amor, simplemente puede olvidar el pecado, ignorarlo. “¿No es que Dios puede hacer cualquier cosa?”

Espera – hay unas cosas Dios no puede hacer. No puede mentir, porque Él es la verdad. No puede cambiar Su Palabra, porque Su Palabra es eterna y está firme en los cielos. Y no puede ignorar el pecado porque Él es santo. Dios había dicho “La persona que peque morirá,” porque Dios es santo, separado del pecado. El pecado no puede existir en Su presencia.

Dios creó a Adán y Eva con una voluntad libre para escoger entre el árbol de la vida, que es vivir en relación con Dios, o el árbol del conocimiento del bien y del mal. Escogieron vivir por el conocimiento, y tenían que salir del jardín del Edén.

Desde ese día a este, cada persona nace separada de Dios, nace muerto. Recibimos la naturaleza de Adán, que es vivir separado de Dios. No hay nada en el mundo que puede llenar el vacío, no la religión, ni buenas obras, ni buenas intenciones.

El corazón quebrantado de Dios
Pero la selección de Adán y Eva quebrantó el corazón de Dios. Dios es amor, y creó a Su hombre y Su mujer para estar con Él, para tener compañerismo con Él. Dios ama, Dios siente, no es un iceberg. ¿Has sido rechazado jamás? Entonces sabes un poco como sintió Dios.

La diferencia entre Dios y el hombre es que cuando nosotros estamos rechazados, queremos aun olvidar a la otra persona, o tener venganza. Pero Dios no es como nosotros. No podía olvidar a Su hombre y Su mujer, y no es vengativo.

El plan de Dios
Dios tenía un plan, un plan perfecto para redimir al mundo a Sí mismo. Su plan sería en acorde con Su amor, y satisfaría las demandas de Su justicia. Ningún hombre podría pensar en este plan, solamente Dios.

Dios se hizo hombre. El Verbo eterno de Dios se hizo carne, “cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4). Entró en la raza humana como tú y yo, solamente en peores circunstancias. No había lugar para Su nacimiento – nació en un granero, reposó en un pesebre.

Creció tal como cualquier otro muchacho. A los 12 años leemos que fue obediente a Sus padres. Trabajó como carpintero, como José Su padre terrenal. Vivió tal como nosotros, solamente sin pecado. Experimento cada cosa que experimentamos – tenía sed, tenía hambre, sudó, trabajo, fue cansado, fue triste, fue feliz, experimentó la condición humana en toda sus aspectos.

Hebreos 4:15 – “Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido *tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado.”

1 Juan 1:5 – “Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad.”

1 Juan 3:5 – “Pero ustedes saben que Jesucristo se manifestó para quitar nuestros pecados. Y él no tiene pecado.”

Solamente uno sin pecado puede expiar para pecadores.

Fue en el corazón de Dios
Fue en el corazón de Dios prepara un sacrificio perfecto. Juan le llama “el Cordero que fue sacrificado desde la creación del mundo.” Isaías dice “el SEÑOR hizo recaer sobre él la iniquidad de todos nosotros.” (Isaías 53:6) Leemos en Isaías 53:10: “Pero el SEÑOR quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y como él ofreció su vida en expiación, verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del SEÑOR.”

LA COPA
“Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” Así oró Jesús en Getsemaní en Mateo 26:39 RV. ¿Qué era en esa copa que no quería tomar? Fue la copa del pecado de la raza humana entera. Esa noche en Getsemaní Cristo tomó en si mismo todo nuestro pecado, pero más de eso – se hizo el pecado mismo: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”

En la Nueva Versión Internacional, leemos “por nosotros Dios lo trató como pecador,” pero hay una nota al pie que dice que la traducción literal es “lo hizo pecado.”

Imagínense eso – lo que Dios odió, eso es lo que se hizo. No quería hacerlo, pero fue obediente al Padres. Es lo que tomó esa noche en Getsemaní que temó, no fue la cruz. Porque cuando se hizo pecado, fue separado del Padre. Por toda la eternidad estaba con el Padre; sabemos esto de Juan 1:1 and 2 - En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio.

LA CRUZ
Qué pasó en la cruz? Nadie le mató - entrego mi vida para volver a recibirla.18 Nadie me la arrebata, sino que yo la entrego por mi propia voluntad. (Juan 10:17,18) Habiendo tomado la copa del pecado, siendo el pecado mismo, fue a la cruz y lo mató allí. El pecado murió en la cruz, la muerte murió en la cruz, es segundo Adán murió en la cruz.

En ese día sangriento, en ese día infame, en ese día terrible, en ese día cuando el sol rehusó a brillar, en ese día cuando la tierra temblaba, en ese día cuando la vela se rasgó en dos desde arriba hacia abajo, el pecado murió en la cruz, Adán murió en la cruz.

Murió para que podamos volver a Dios. Hizo un lugar para nosotros para estar en Él, hizo un lugar para nosotros en la cruz.

LA PUENTE
Ahora hay un puente sobre el abismo separando el hombre de Dios. Es popular decir que la cruz es la puente, pero quiero decir esta mañana que Jesús es la puente. En Él, Dios y el hombre se reúnen. Él, que era Dios y el hombre, que era el hombre y que era Dios, es la puente. En Él somos creaciones nuevas. En Él Adán se murió.

El método de Dios no es reformar al pecado sino quitarlo

Salmo 116:12,13 -  ¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo? Tomaré la copa de salvación e invocarée el nombre de Jehová.