El Corazón

  • Nick Bowen
  • 13 December 2009

Lucas 2:29
María, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón y meditaba acerca de ellas.

Lucas 2:51
Así que Jesús bajó con sus padres a Nazaret y vivió sujeto a ellos. Pero su madre conservaba todas estas cosas en el corazón.

La Biblia dice acerca de los pastores “Cuando vieron al niño, contaron lo que les habían dicho acerca de él, y cuantos lo oyeron se asombraron de lo que los pastores decían.” (Lucas 2:17,18)

Es bueno testificar y dar testimonio de quien es el Señor y lo que ha hecho en nuestras vidas. Cada uno tiene un testimonio; quizás no conoces bien la Biblia, pero puedes testificar de tu propia experiencia con Dios y lo que ha hecho por ti.

Pero ¿has conocido jamás a alguien que siempre habla, y habla y habla – blah, blah blah, y blah blah? Algunas personas siempre hablan sin decir nada, y pienso que lo que Dios pone en sus corazones sale rápidamente con pada palabra.

(Por cierto, ¿sabes qué hacer cuando alguien está hablando perpetuamente? Es buen tiempo para orar. Se puede pasar ese tiempo productivamente en oración.)

Hay un televangelista que pidió mucho dinero de la gente, y vivió muy espléndidamente. Luego fue encarcelado por fraude. Al salir, escribió un libro diciendo que fue equivocado. Nunca puede callarse, siempre habla y habla.

Pero María quedó donde estaba y guardó todo en su corazón. Eso indica un espíritu humilde.

Génesis 37:11 - Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre meditaba en todo esto.

Daniel 7:28 - Aquí fue el fin de sus palabras. En cuanto a mí, Daniel, mis pensamientos me turbaron y mi rostro se demudó; pero guardé el asunto en mi corazón.

Corazón – “Además de su sentido primario, el lenguaje bíblico alude con este término al órgano cardíaco como la sede principal de las emociones y los sentimientos humanos, así como de sus esperanzas y temores. El corazón es también la sede de la actividad intelectual; de allí que en algunos casos se traduzca como mente.”

Helen Keller – “Las cosas mejores y más bonitas en el mundo no pueden ser vistas ni aun tocadas. Hay que sentirlas con el corazón.”

Henry Ward Beecher – “Es el corazón que enriquece a un hombre. Es rico conforme a lo que es, no a lo que tiene.”

Charles Wallis – “Decimos ‘Te doy mi corazón.’ Quizás debemos decir ‘Dios, dame tu corazón.’ Que mi corazón lata con el latido de Dios. Que mi corazón sea quebrantado por lo que quebranta Su corazón. Dios está persiguiéndote… ¿vendrás a Él? Necesitas un trasplante de corazón. Quiere darte un nuevo corazón. Permítele envolverte en Sus brazos amantes y darte Su corazón.”

Guardar
¿Porque escogió Dios a María para darle Su hijo? Quizás para esta misma calidad – ella guardó las cosas preciosas en su corazón. Demasiado frecuentemente olvidamos lo que hemos oído, lo que Dios ha puesto en el corazón. Somos como niños que no pueden obedecer porque dicen “yo olvidé.”

El corazón es una caja de tesoros donde debemos guardar y meditar en las cosas de Dios. Quizás María no entendió todo – porque fue escogida … que sería el ministerio de Su hijo … que sería Su futuro como el Hijo de Dios. Pero eso no le paró de guardar todo en su corazón.

Es bueno guardar las cosas de Dios en el corazón y meditar sobre ellas. Así pueden crecer, arraigar raíces.

Tu corazón es una caja de tesoros. Cada palabra que Dios te dice es una joya – guárdalas en tu corazón.

Perlas y cerdos
Muchas veces cuando hablamos a otras personas acerca de lo que Dios ha hecho por nosotros, pueden desanimarnos. “Oh, es bueno para ti, si quieres creerlo, pero no me sirve para nada.” “¿Tu crees esas cosas ridículas?” »No den lo sagrado a los perros, no sea que se vuelvan contra ustedes y los despedacen; ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen. (Mateo 7:6,7) Las palabras de Dios para ti son perlas; cuando uno tiene perlas las guarda seguramente en un lugar secreto; raramente los lleva en público.

Con Todo El Corazón ‘ Deuteronomio 6:5

Ama al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu *alma y con todas tus fuerzas.

La Biblia nos dice amar a Dios con todo el corazón. El problema con la mayoría de cristianos es que somos tibios. Jesús dijo “Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro¡” (Apocalipsis 3:15)

Quizás alguien dice “pues, no tengo tanto como otros.” ¿Sabes que un dedal puede ser tan lleno como un balde?

Amar al Señor con todo el corazón quiere decir que es mi único amor, mi único anhelo. No tengo espacio para otros. Pienso en Él la primera cosa por la mañana y la última cosa de noche. No podemos amarle demasiado, pero es muy posible no amarle bastante.

Yo creo que pasamos más tiempo con la tele que con el Señor. Proverbios 29:18 dice “Donde no hay visión, el pueblo se extravía.” La Biblia según Pastor Nick dice “Donde ha Univisión el pueblo se extravía.”

Nuestra nieta, de niña, solía decir “Te amo con todo tu corazón.” Es bueno decir eso a Dios – amarle con Su corazón. El Señor ha prometido darnos un corazón nuevo, y eso lo necesitamos para amarle completamente.

Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,

20 para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios. (Ezequiel 11:19,20)

“En Roma antigua, las multitudes de millares reunieron en el Coliseo para mirar cuando los cristianos fueron devorados por animales salvajes. Paul Rader, haciendo comentario sobre su visita a ese lugar famoso, Estaba de pie debajo del cielo arriba, donde se sienta Él por quien ellos murieron con mucho gusto y me pregunté ¨¿Moriría yo, podría yo morir para Él esta noche para que este evangelio sea extendido a los confines de la tierra?¨Rader continuó ¨Oré fervientemente en esa arena romana para el espíritu de un mártir, y para la obra del Espíritu Santo en mi corazón, como obró en el corazón de Pablo cuando lo trajo a Roma en esposas. Esos cristianos tempranos estaban en el umbral del cielo, un latido de su casa, sin posesiones para detenerles.”

Jehová mira al corazón
"Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón." (1 Samuel 16:7)

Dios le había dicho a Samuel ungir a uno de los hijos de Isaí para ser rey de Israel. Cuando miró al primer hijo, a Eliab, dijo de cierto, delante de Jehová está su ungido. Me imagino que Eliab fue guapo y alto y fuerte. Pero el no fue el ungido de Dios. Samuel miró a 7 de los hijos de Isaí pero dijo el ungido de Dios no está aquí. Están aquí todos tus hijos. Isái dijo que había uno más, el menor, que apacienta las ovejas.

Cuando Samuel vio a David, el Señor dijo Levántate y úngelo, porque éste es.

No importa tu altura – puedes ser corto; no importa tampoco tu parecer – puedes ser de buen parecer o puedes parecer como yo. No importa tu edad - puedes ser joven, puedes ser anciano, como yo. Lo que importa es el corazón. David fue un hombre conforme al corazón de Dios.

Dios no está buscando guerrero, está buscando corazones.

La cosa más importante
Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida. (Proverbios 3:23) ¿Qué es tu posesión más importante? Es tu carro? Es tu televisión?

No es nada como eso – es tu corazón. La Biblia dice aquí que del corazón mana la vida.

Hijo mío, atiende a mis consejos; escucha atentamente lo que digo. No pierdas de vista mis palabras; guárdalas muy dentro de tu corazón. Ellas dan vida a quienes las hallan; son la salud del cuerpo. (Proverbios 3:20-22)

¿Qué haces después de la reunión? ¿ ¿Meditas en lo que has oído? Es bueno rumiar, pensar en la Palabra, meditar, leer la Biblia. ¿Tomas notas en el sermón? Puedes repasar tus notas. Escucha el sermón otra vez en el sitio web. Hay un dicho: “eres lo que comes.” Es verdad literalmente, y es verdad espiritualmente también. ¿Sabes que nos parecemos a lo que miramos? Si miramos a Cristo, si guardamos el corazón, nos vamos a parecer como nuestro amado. Vamos ha decir lo que dijo Él, vamos a hacer lo que hizo Él.

Habla la boca
De la abundancia del corazón habla la boca.35 El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón saca el bien, pero el que es malo, de su maldad saca el mal. (Mateo 12:34,35)

Mi esposa puede decir como siento por escucharme. Si estoy apresurado, angustiado, eso es transmitido por mis palabras y por mi espíritu. Pero yo se que cuando he pasado tiempo con el Señor que puedo bendecir a otros, tengo palabras de vida.

En la lengua hay poder de vida y muerte. (Proverbios 18:21) Tienes el poder de traer vida a otra persona. A la inversa, puedes matar con palabras. Puedes animar o desanimar. Puedes dar esperanza o desesperanza. Todo depende en lo que está en el corazón.

Escrita en los corazones
Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos.3 Es evidente que ustedes son una carta de Cristo, expedida por nosotros, escrita no con tinta sino con el Espíritu del Dios viviente; no en tablas de piedra sino en tablas de carne, en los corazones. (2 Corintios 3:2,3)

»Éste es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel —afirma el SEÑOR—: Pondré mi *ley en su *mente, y la escribiré en su *corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. (Jeremías 31:33)

En días pasadas Dios escribió Su ley en tablas de piedra. En estos días en que vivimos está escribiendo Su ley en nuestras mentes y corazones. No queremos borrar lo que escribe, sino que queremos sellarlo, que puede cumplir la obra.

En mi *corazón se agita un bello tema mientras recito mis versos ante el rey; mi lengua es como pluma de hábil escritor. (Salmo 45:1)

La boca del justo imparte sabiduría, y su lengua emite justicia. La *ley de Dios está en su corazón, y sus pies jamás resbalan. (Salmo 37:30,31?

El corazón quebrantado
El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido. (Salmo 51:17)

Un corazón quebrantado no va a perder lo que Dios ha puesto adentro, sino va a retenerlo. Si quebranto una jarra, el agua va a fluir fuera. Pero el corazón quebrantado va a guardar lo que Dios ha puesto allí.

No se puede montar un caballo salvaje. Pero cuando el caballo ha sido roto, cuando su espíritu ha sido conquistado, entonces es útil para el hombre. Así es con nosotros – quizás es necesario que Dios quebranta nuestro espíritu y nuestro corazón para que puede usarnos.

Si sientes que tu corazón va a quebrantar, está bien. Déjalo quebrantar. Que fluyan las lágrimas. Dios está obrando – permítele hacerlo.

Cuida tu corazón
El corazón natural late automáticamente casi cada segundo, desde antes del nacimiento hasta el último aliento. No tenemos que pensar en esto, no lo sentimos, aun late mientras dormimos.

Pero tenemos que cuidar nuestro corazón espiritual – guardar la palabra de Dios, meditar en ella, cuidar nuestras emociones. El corazón es nuestra posesión más importante. Dios mira al corazón. Del corazón mana la vida. Hablamos de lo que está en el corazón.

Que seamos como María – que guardamos estas cosas en nuestros corazones – y que el Hijo de Dios puede ser nacido en nosotros también.