Es Todo En Tu Mente

  • Nick Bowen
  • 11 October 2009

Isaías 26: 3 RV - Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.

 

1 Samuel 17
Conocemos la historia de David y Goliat – un hombre de los filisteos, los enemigos de los israelitas – un gigante, los desafió a los israelitas que un hombre de Israel luchara contra él, y el que perdió, su nación serviría al otro país. Nadie lo haría, sino David.

Goliat
Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo. 5 Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. 6 Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. 7 El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él. (1 Samuel 17:4-7)

Altura – 6 codos

Armadura – 6 pedazos

Lance – 600 siclos

 

El sexto día
Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios … Y vino la noche, y llegó la mañana:

ése fue el sexto día. (Génesis 1:27, 30)

 

Anticristo
En esto consiste la sabiduría: el que tenga entendimiento, calcule el número de la bestia, pues es número de un ser *humano: seiscientos sesenta y seis. (Apocalipsis 13:18)

Cuando un número es amplificado o compuesto, como esto, o multiplicado por 10/100 o por sí mismo, representa la plenitud de la idea. El hombre como Dios, tomando el lugar de la Trinidad, auto suficiente. Esto tenemos en el cristianismo hoy día con su énfasis en conocimiento humano y enseñanza.

 

Todo profeta que no reconoce a Jesús, no es de Dios sino del anticristo. Ustedes han oído que éste viene; en efecto, ya está en el mundo. (1 Juan 4:3)

Anticristo – eso que opone la unción, que es en contra a la unción.

Todo el ejército de Israel tenía miedo de Goliat. La iglesia de hoy día no sabe combatir contra él. Tiene programas, eventos sociales, etc., y habla del gran avivamiento que va a venir, pero no saben luchar contra Goliat.

 

Un muchacho!
—¡Cómo vas a pelear tú solo contra este filisteo! —replicó Saúl—. No eres más que un muchacho, mientras que él ha sido un guerrero toda la vida. (1 Samuel 17:33)

Dios no está buscando guerreros, ni soldados profesionales, sino corazones. Aun los jóvenes pueden luchar en esta batalla. Aun los desconocidos, los nadies.

Conocimos a una mujer que no podía cantar, pero Dios le dio canciones ungidas. Trató de cantar en su iglesia, pero no lo permitían porque no podía llevar un melodía en un balde. Pero sus canciones eran ungidas de Dios.

Que nadie te menosprecie por ser joven. (1 Timoteo 4:12)

»Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre todo el *género humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán sueños los ancianos y visiones los jóvenes. (Joel 2:28) ¿Quiénes son estos? Hijos, e hijas, ancianos, y jóvenes – los menospreciados en la iglesia, los que no tienen posición ni reputación.

David fue joven, y fue menospreciado por sus hermanos. Debemos saber que Dios va a usar lo insensato del mundo.

26 Hermanos, consideren su propio llamamiento: No muchos de ustedes son sabios, según criterios meramente *humanos; ni son muchos los poderosos ni muchos los de noble cuna.27 Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos.28 También escogió Dios lo más bajo y despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es,29 a fin de que en su presencia nadie pueda *jactarse. (1 Corintios 1:26 – 29)

 

Armadura de Saúl
38 Luego Saúl vistió a David con su uniforme de campaña. Le entregó también un casco de bronce y le puso una coraza.39 David se ciñó la espada sobre la armadura e intentó caminar, pero no pudo porque no estaba acostumbrado.

—No puedo andar con todo esto —le dijo a Saúl—; no estoy entrenado para ello. (1 Samuel 17:38,39)

Los programas de la iglesia no servirán para hacer las obras de Dios.

 

Cinco piedras lisas
De modo que se quitó todo aquello, 40 tomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió en su bolsa de pastor.

David tenía cinco piedras lisas – J – E – S – U – S.

Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, 10 para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:9 – 11)

He jurado por mí mismo, con integridad he pronunciado una palabra irrevocable: Ante mí se doblará toda rodilla, y por mí jurará toda lengua. (Isaías 45:23)

Yo recuerdo la noche que el Señor me salvó – yo oí el nombre de Jesús en mi oído 3 veces – Jesús, Jesús, Jesús. Tan dulce.

Hay 256 nombres para Jesús en la Biblia. Pero amo al nombre que le dio el ángel – Jesús.

El enemigo grita y clama, amenaza como león rugiente.

—¡Ven acá, que les voy a echar tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo!

 

45 David le contestó:

—Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del SEÑOR *Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado.46 Hoy mismo el SEÑOR te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel.47 Todos los que están aquí reconocerán que el SEÑOR salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del SEÑOR, y él los entregará a ustedes en nuestras manos. (1 Samuel 17:44’47

David supo en avance que el Señor le daría la batalla. Que tuviéramos tanta confianza como ese muchacho. No temó, no tenía miedo. No dijo “si sea la voluntad de Dios.” Había matado un león y un asó, y supo el poder de Dios. Cada batalla nos prepara para batallas más largas. Lo que estás experimentando ahora es el entrenamiento de Dios.

«Si los que corren a pie han hecho que te canses, ¿cómo competirás con los caballos? Si te sientes confiado en una tierra tranquila, ¿qué harás en la espesura del Jordán? (Jeremías 12:5)

 

Herido en la frente
Metiendo la mano en su bolsa sacó una piedra, y con la honda se la lanzó al filisteo, hiriéndolo en la frente. Con la piedra incrustada entre ceja y ceja, el filisteo cayó de bruces al suelo.50 Así fue como David triunfó sobre el filisteo: lo hirió de muerte con una honda y una piedra, y sin empuñar la espada. (1 Samuel 17:49, 50)

La batalla está en la mente, en lo que pensamos. Si pienso en las cosas de ayer, van a vivir otra vez, voy a resucitarlas. Si pienso en los temores de mañana, los doy vida. Pero si pienso en Jesús, reemplazo esas cosas. No basta tratar de cesar de pensar en esas cosas – tengo que pensar en otra cosa. Tengo que fijar mi mente en lo que es mejor.

4 Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas.5 Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo.6 Y estamos dispuestos a castigar cualquier acto de desobediencia una vez que yo pueda contar con la completa obediencia de ustedes. (2 Corintios 10:4 – 6)

La mente debe servirme, servirte; no debo ser cautivo de mi mente, no debe controlar mi vida. Reinamos con Cristo, y reinamos sobre el cuerpo y la mente.

«¿quién ha conocido la mente del Señor para que pueda instruirlo?» Nosotros, por nuestra parte, tenemos la mente de Cristo (1 Corintios 2:16)

No es que creemos en Cristo, sino que tenemos Su mente, para pensar Sus pensamientos. Cuidado con como usas tu mente - ¿estás pensando los pensamientos de Cristo?

1 Después de esto vi a cuatro ángeles en los cuatro ángulos de la tierra. Estaban allí de pie, deteniendo los cuatro vientos para que éstos no se desataran sobre la tierra, el mar y los árboles.2 Vi también a otro ángel que venía del oriente con el sello del Dios vivo. Gritó con voz potente a los cuatro ángeles a quienes se les había permitido hacer daño a la tierra y al mar:3 «¡No hagan daño ni a la tierra, ni al mar ni a los árboles, hasta que hayamos puesto un sello en la frente de los *siervos de nuestro Dios!»4 Y oí el número de los que fueron sellados: ciento cuarenta y cuatro mil de todas las tribus de Israel.

5 De la tribu de Judá fueron sellados doce mil; de la tribu de Rubén, doce mil; de la tribu de Gad, doce mil;6 de la tribu de Aser, doce mil; de la tribu de Neftalí, doce mil; de la tribu de Manasés, doce mil;7 de la tribu de Simeón, doce mil; de la tribu de Leví, doce mil; de la tribu de Isacar, doce mil;8 de la tribu de Zabulón, doce mil; de la tribu de José, doce mil; de la tribu de Benjamín, doce mil. (Apocalipsis 7:1 – 8)

“Un sello en la frente de los siervos de nuestro Dios” – la frente representa la mente. Que tengamos el sellos del Reino de Dios en nuestras mentes.

El número 144,000 representa el Reino de Dios. El número 12 es el número del Reino, es un número gubernamental. Había 12 patriarcas en el Antiguo Testamento, y 12 apóstoles en el Nuevo Testamento.

Cuando hablamos acerca de gobierno, hablamos acerca de eso que gobierna nuestras vidas, lo que nos regla. El Reino de Dios no es solamente un evento futuro pero una realidad presente – Cristo reina sobre nosotros. No es una serie de creencias sino el dominio de Dios, y reinamos con Él.

Este concepto es reforzado con el número de los tribus – 12 – y el número de los sellados de cada tribu – 12 mil.

Tenía una muralla grande y alta, y doce puertas custodiadas por doce ángeles, en las que estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. (Apocalipsis 21:12)

Hay doce puertas a la ciudad de Dios, y tienen escritos los nombres de las doce tribus de Israel.

Claramente, Dios está hablando acerca del Reino de Dios – el cual es justicia, paz, y gozo en el Espíritu Santo. El orden es importante – no hay gozo sin paz con Dios, y no hay paz con Dios sin justicia. Pero gracias a Dios, Él ha proveído la justicia en la sangre de Su Hijo.

Hay un mito grieto, en el cual hay un anillo mágico. El anillo hace el poseedor ser invisible. ¿Has pensado jamás en ser invisible? ¿Qué irías tú? Antes cuales imagines te postras tú? ¿Hablas palabras que no dirías en público? ¿Desprecias o pones en ridículo alguien de que hablas buenas palabras en público?

Isaías 26:3 RV – “Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera, porque en Ti ha confiado.”

Hay tantas cosas que demandan nuestra atención en esta época digital – la tele, el radio, CD´s, X-box, libros, ipod. ¿Cuánto tiempo pasamos leyendo la Biblia? ¿Cuánto tiempo pasamos en oración? ¿Cuánto tiempo pasamos en la iglesia? ¿Es que no asistimos a las reuniones, y entonces preguntamos “Dónde está Dios?”