Identificación

  • Nick Bowen
  • 24 April 2011

IDENTIFICACIÓN

Clave – identificación.  Dios identificó con nosotros cuando Cristo nació  - como uno de nosotros. Dejó todo y se hizo carne. Dios, quien fue ofendido y rechazado por Su creación, se vistió con la humanidad y tomó Su parte con la raza humana.

Cristo – la persona más importante – el tiempo dividido en 2, hizo más

Los eventos más importantes – muerte, enterramiento, resurrección

 Muerte – ganó lo que Adán perdió. Tomó la copa de la muerte en Getsemaní y llevó la muerte  a la cruz. La muerte se murió. No fue una víctima – Juan 10:17,18 – “Por eso me ama el Padre: porque entrego mi vida para volver a recibirla.18 Nadie me la arrebata, sino que yo la entrego por mi propia voluntad. Tengo autoridad para entregarla, y tengo también autoridad para volver a recibirla.

Enterramiento – Ef. 4:9 (RV) – “Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?”
Apoc 1:18 – “Estuve muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del infierno.”

Resurección – derrotó al último enemigo. En su vida y resurrección demostró que tiene poder
sobre la naturaleza y ahora la muerte. Dio esperanza eterna para toda la raza humana – Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría.” (Salmos 30:5)

 

Pero estos eventos son no más que eventos históricos en el pasado si no tengo una conexión personal con ellos.

La guerra revolucionaria me afecta aunque yo no estaba presente, porque tengo un presidente y no un rey.

La guerra civil me afecta aunque yo no estaba presente porque hay 50 estados.

La Segunda Guerra Mundial, aunque no tenía nada que ver con ella, me afecta porque no hablamos alemán.

Pero Calvario no me afecta, la Resurrección no me afecta – si no tengo una conexión con ellos. No  produjeron un beneficio que esparce sobre el mundo automáticamente, como el sol sube por la mañana.

Gálatas 2:20 (RV) – Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Es una declaración asombrosa – porque Pablo no estaba allí.

Colosenses 2:12 - sepultados con él en el bautismo … En él también fueron resucitados mediante la fe en el poder de Dios, quien lo resucitó de entre los muertos.

Pablo identifica con Cristo – Cristo es su vida, su todo en todo.

Puede decir esto porque no hay tiempo ni espacio en Dios. Lo que aplica a Cristo, aplica al creyente que está en Cristo.

Romanos 6:5 – 11 – “En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado7 porque el que muere queda liberado del pecado.
Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. Pues sabemos que Cristo, por haber sido levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él. En cuanto a su muerte, murió al pecado una vez y para siempre; en cuanto a su vida, vive para Dios. De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.”

Pero el cristianismo es más que una doctrina, es más que un concepto o algo intelectual – el cristianismo es Cristo. Cristo es una persona con quien nos relacionamos.

Para que Su muerte y Su enterramiento y Su resurrección me afecten, necesito tener esta relación personal e íntima. Si no, quizás yo creo ciertas cosas pero nada ha cambiado dentro de mí.

 

¿Cómo hizo Cristo lo que hizo? Los milagros, las sanidades, multiplicando los panes y peces? Por identificación con el Padre – Juan 5:19 – “Entonces Jesús afirmó: —Ciertamente les aseguro que el hijo no puede hacer nada por su propia cuenta, sino solamente lo que ve que su padre hace, porque cualquier cosa que hace el padre, la hace también el hijo.”

Juan 17:20-23 – »No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos,21 para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.22 Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno:23 yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí.

Génesis 2:24 - Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. (“una sola carne”)

“Identificar” – “reconocer la identidad de alguien,” “hacer que dos cosas que son distintas aparezcan como uno mismo, “ser o llegar a ser lo mismo.”

            No solamente ser uno en propósito, sino uno

1 Corintios 15:53,54 - Porque lo corruptible tiene que revestirse de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad.54 Cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria.»

La muerte se murió en Calvario – ha sido devorado por la victoria de Su resurrección. Cuando estoy bautizado, sumergido, en Cristo, Su victoria devora mi muerte.

Vivimos en este lado de la Cruz. ¿Cómo gano la victoria sobre el pecado? Por morir y ser enterrado. ¿Cómo muero? No puedo crucificarme a mí mismo – muero por vivir.

Ya no trato de obedecer la ley – soy muerto, he muerto en Cristo. Un muerto no puede obedecer – no puede hacer nada. He resucitado y en identificación con Él, vivo Su vida en mí.