Juan Bautista

  • 19 June 2011

FONDO – echemos un vistazo a su fondo

Lucas 1:76
- Y tú, hijito mío, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor para prepararle el camino.

v.80 - El niño crecía y se fortalecía en espíritu; y vivió en el desierto hasta el día en que se presentó públicamente al pueblo de Israel.

Pablo - Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia. Cuando él tuvo a bien16 revelarme a su Hijo para que yo lo predicara entre los gentiles, no consulté con nadie.  (Gal.1:16)

Pedro - Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás —le dijo Jesús—, porque eso no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en el cielo. 

Hay unas cosas que no se puede aprender en la escuela. Dios necesita un hombre, una mujer, que no consultará con carne ni sangre, que apoyará su ser entero en Dios. ¿Piensas que estás en un desierto? Los santos de Dios han encontrado las visitas de gracia divina en lugares lejanos, fuera del ruido de este mundo.

Hoy día tenemos iglesias grandes, con mucha gente, con programas e actividades, hacen mucho – pero falta la Presencia de Dios.

Mateo 3:
En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea.2 Decía: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.»
(…o “se ha acercado” en otras versiones)

Predicó el mismo mensaje que Jesús

Mateo 3:3 - «Voz de uno que grita en el desierto: "Preparen el camino para el Señor,  háganle sendas derechas." »

Juan era la voz, Cristo era la Palabra. Dios quiere usar cada uno de nosotros como Su voz - ¿qué es lo que tienes que decir para el Señor?

Lucas 14:23 - "Ve por los caminos y las veredas, y oblígalos a entrar para que se llene mi casa.

Toca a nosotros prepara Su camino en nuestras propias vidas.

Mateo 3:4 - La ropa de Juan estaba hecha de pelo de camello. Llevaba puesto un cinturón de cuero y se alimentaba de langostas y miel silvestre.

Se vistió ásperamente – no valoró al mundo
Langostas
– (Lev.11:22) juzgamiento - ¿estás permitiendo que Dios te juzgue – que te cambie? Juan comió  juzgamiento, fue parte integral de su vida.
Miel – la dulzura del Señor

 

MINISTERIO
vv. 1-5 – Juan acaba de dar la descripción definitiva de Jesús – tan exaltado y enaltecido.

v. 6Vino un hombre llamado Juan
El cielo encuentra la tierra

“Dios lo envió…” Porque estaba con Dios

Isaías – “Aquí estoy. ¡Envíame a mí¡

Discípulos – Marcos 3:14 (RV Contemporánea)
“A doce de ellos los designó para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar…”

v. 7
“Éste vino por testimonio, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por él.”

Dios obra por los hombres – se ha limitado

2 Corintios 5:20 - Así que somos embajadores en nombre de Cristo, y como si Dios les rogara a ustedes por medio de nosotros, en nombre de Cristo les rogamos: «Reconcíliense con Dios».

2 Corintios 6:1 - Nosotros, colaboradores de Dios, les rogamos que no reciban su gracia en vano.

Cantamos “Tantas vidas en mi dependerán”

v. 8 - Juan no era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz.

No era la luz – vivimos para servir a Dos y a otros

 vv. 6-14 – Juan describe a Jesús como la luz que creó al mundo, que vino a los suyos pero no lo recibieron. Más a los que lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Ellos nacen no de la sangre ni por deseos naturales, ni voluntad humana, sino que nacen de Dios. Cristo, el Verbo, se hizo hombre, y habitó entre nosotros.

v. 15 – Vuelve a hablar acerca de Juan – dio testimonio de él, en voz alta proclamó "El que viene después de mí es superior a mí, porque existía antes que yo." »

Habla de la pre-existencia de Cristo.

vv. 16-18 – Otra vez habla de Cristo -
De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia,17 pues la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.18 A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer.

v. 19 – Otra vez habla de Juan – los sacerdotes y levitas le preguntan quién es. “Yo no soy el Cristo.” Dijo que no es Elías, que no es el profeta prometido.

No es acerca de nosotros – yo no soy, tú no eres, el centro del mundo. ¿Puedes decir “yo no soy?” ¿Has muerto a tu propio ser? ¿Piensas todavía que Dios existe para servirte a ti? Pierda esa visión baja y consigue una visión más alta – que Cristo es todo y tu y somos sus heraldos.

Juan 3:29,30 - El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda.30 A él le toca crecer, y a mí menguar.

Isaías 9:7 – Se extenderán su soberanía y su paz, y no tendrán fin.

v. 23“Yo soy la voz del que grita en el desierto.”

Vino al desierto – no al templo, no a los sacerdotes, no al sistema religioso. Si vamos a encontrar a Cristo de veras, tenemos que ir fuera del sistema. Un sistema opera automáticamente – la maquina funciona sin intervención humana. No hay que oír de Dios.

Tu eres un testigo dondequiera que vayas – en el mall, en la escuela, trabajo. Tu eres una voz – el total de tu vida testifica – como te comportes, como trabajas, etc.

vv.26,27  - —Yo bautizo con agua, pero entre ustedes hay alguien a quien no conocen, y que viene después de mí, al cual yo no soy digno ni siquiera de desatarle la correa de las sandalias.

Mateo añade más -

Mateo 3:11,12 - »Yo los bautizo a ustedes con agua para que se arrepientan. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.12 Tiene el rastrillo en la mano y limpiará su era, recogiendo el trigo en su granero; la paja, en cambio, la quemará con fuego que nunca se apagará.»

(Hablando del bautismo – 28 agosto)

Fuego es más que bendición – Nuestro Dios es un fuego consumidor. Dios está separando la paja del trigo en nuestras vidas

Isaías 4:4 - Con espíritu de juicio y espíritu abrasador, el Señor lavará la inmundicia de las hijas de Sión y limpiará la sangre que haya en Jerusalén.

v. 29  - Al día siguiente Juan vio a Jesús que se acercaba a él, y dijo: «¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

Aquí está el destino de Juan – vivió para este minuto.  ¿Sabes tu destino?) Es en Dios

Hay solamente uno que quita pecado – él que no tiene pecado.  Quita el castigo y el poder del pecado. Sentido presente – lo hace ahorita. “Del mundo” – tú estás en el mundo; es verdad por ti.

v. 30  De éste hablaba yo cuando dije: "Después de mí viene un hombre que es superior a mí, porque existía antes que yo." 31 Yo ni siquiera lo conocía, pero, para que él se revelara al pueblo de Israel, vine bautizando con agua.»

Juan es el mayor de los profetas – ellos tenían una visión, Juan tenía una realidad presente. No digas “otro día” – hoy es el día de salvación.

vv. 31-34 - Juan declaró: «Vi al Espíritu descender del cielo como una paloma y permanecer sobre él.33 Yo mismo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre quien veas que el Espíritu desciende y permanece, es el que bautiza con el Espíritu Santo." 34 Yo lo he visto y por eso testifico que éste es el Hijo de Dios.»

Juan no lo conocí aunque era su primo – 2 Cor 5:16: Así que de ahora en adelante no consideramos a nadie según criterios meramente humano. Aunque antes conocimos a Cristo de esta manera, ya no lo conocemos así.

Dios revela a Su Hijo por grados.

Queremos conocerle de manera más profunda.

Juan menguó de veras – sus discípulos siguieron a Jesús, fue encarcelado por hablar del pecado de Herodes, y le quitaron la cabeza. ¿Qué queremos en esta vida como hijos e hijas de Dios? Más de Él, menos de mí.

CONCLUSIÓN

  1. Que pasemos tiempo en el desierto, que nuestras vidas enteras sean una voz clamando de Él, que un mundo perdido y oscurecido puede ver la luz. Que seamos reducidos a esto – ser una voz para nuestro Señor.

  2. Que vivamos en servicio para otros -

Mateo 20:27,28 - y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás8 así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.

¿A quién puedes servir hoy? ¿A quién puedes ministrar? Quizás a alguien en tu casa, o tu vecino.