La Gloria De Dios
- Nick Bowen
- 24 January 2010
Colosenses 1:27
A éstos Dios se propuso dar a conocer cuál es la gloriosa riqueza de este misterio entre las naciones, que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria.
Tenemos aquí el propósito glorioso de Dios, que es manifestar Su gloria entre las naciones. Nos ha escogido como vasijas para recibir, contener, y demostrar la gloria de Dios al mundo. El mundo no conoce a Dios – la gente perdida está ciega, no tiene ojos para ver. La humanidad es separada de Dios, viviendo en oscuridad y sujeta a la muerte. Hijos de Adán caminan ciegamente por el mundo sin luz, sin esperanza, sin vida.
Pero hay un pueblo que Dios está levantando en estos últimos días para ser Sus instrumentos en traer luz a este mundo caído. Hay asambleas acá y allá que han visto la visión, que han oído el llamamiento de Dios para ir más allá con Él y ser como Cristo en este mundo.
La mayoría de la iglesia está contenta con detener donde está, pensando que están en la voluntad perfecta de Dios, cautiverios de sus tradiciones y doctrinas, enseñanzas y creencias. Aunque nacieron en el fuego de revelación, han caído a simplemente repetir innumerables veces los principios de la fe.
Pero hay unos pocos que han visto el horizonte lejos de la gloria de Dios, que siguen avanzando hasta la meta, que no serán satisfechos con nada menos que la revelación completa de Jesucristo. Van a poseer sus posesiones, van a ocupar la tierra prometida,
“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él.” (Mateo 11:12)
Estos son los que no valoran su vida como para evitar la muerte. Estos son los que dicen “Si perezco, que perezca.” Son compatriotas de:
los cuales por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones, apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada; sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros.35 Hubo mujeres que por la resurrección recobraron a sus muertos. Otros, en cambio, fueron muertos a golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los pusieran en libertad. Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados aserrados por la mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades, afligidos y maltratados. ¡El mundo no merecía gente así! Anduvieron sin rumbo por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas.
Aunque todos obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor. (Hebreos 11:33-40)
Estos son los que anhelan este “algo mejor,” que no serán satisfechos con nada menos que la realidad en Dios, con ver la gloria de Dios.
Romanos 3:23
“Todos han pecado y están privados de la gloria de Dios.”
El pecado entró en la raza humana y separó al hombre de Dios, y como resultado la raza entera está privada de la gloria de Dios. Ahora, cuando leemos este versículo, lo que entendemos es “Todos han pecado y van a ir al infierno.” Así, todo lo que quiere el hombre religioso es escaparse de las llamas del infierno, ser perdonado y tener un hogar eterno en el cielo – no quiere nada más que eso.
No tiene deseos de reclamar esa posición exaltada que tuvo Adán en el jardín del Edén, de estar en compañerismo con Dios y tener parte de Su gloria.
Pero el sentido de este versículo es “vamos a perseguir los propósitos de Dios, vamos a ir más allá con Dios, hasta que recobramos la gloria perdida de Dios, hasta que Él sea magnificado sobre todas las cosas de esta tierra, hasta que Su nombre sea levantado al lugar más alto, hasta que la gloria de Dios cubre la tierra como las aguas cubren el mar.”
La gloria de Dios
“La gloria del Señor es la expresión de la persona de Dios. Es cualquier manifestación del carácter de Sus atributos en el mundo, en el universo. En otras palabras, la gloria es a Dios lo que la brillantez es al sol, lo que mojado es al agua, lo que el calor es al fuego. Es la emanación, el resplandor, el producto de Su presencia, la revelación de Si mismo. Cualquier que Dios se revela es la manifestación de Su gloria. Refiere a Su presencia.
Sabemos que todo lo que hay en el universo es una expresión de la gloria de Dios – cada flor, las bestias del campo – le dan gloria.
Moisés vio todo eso, pero quería más. Dijo “Muéstrame Tu gloria.” Dios le escondió en una roca y reveló algo de Su gloria. Cuando Moisés bajó de la montaña su rostro brilló – fue la gloria de Dios.”
Moisés cubrió su rostro con un velo. Si la gloria de la ley fue tan maravilloso, imagínense como es la gloria de la gracia.
Mateo 17 – La montaña de transfiguración
1 Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, el hermano de Jacobo, y los llevó aparte, a una montaña alta.2 Allí se transfiguró en presencia de ellos; su rostro resplandeció como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz. (vv.1,2)
Aparte de la muchedumbre Jesús tomó 3 discípulos con Él a una montaña y allí fue transfigurado en presencia de ellos. Su rostro brilló como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz, tan grande fue la brillantez de la gloria que emanó de Él. Ya no el bebé en el pesebre, ya no el carpintero, ya no el Salvador sufriendo, pero ahora brillando con la gloria de Dios que era suyo desde antes de la creación, de toda la eternidad. Oh, es el Rey de gloria!!!!!!!!!!!
En esto, se les aparecieron Moisés y Elías conversando con Jesús. (v. 3)
Moisés representa la ley, y Elías representa los profetas, las 2 manifestaciones grandes de Dios. ¿Porqué están con Jesús a este tiempo?
Pedro le dijo a Jesús:
—Señor, ¡qué bien que estemos aquí! Si quieres, levantaré tres albergues: uno para ti, otro para Moisés y otro para Elías. (v. 4)
Pedro, fiel a su carácter impetuoso, abre su boca sin pensar. Está cautivado por la presencia de esos dos hombres famosos. Pero pone los tres en el mismo nivel, sin pensar que Moisés y Elías tenían su tiempo en los propósitos de Dios pero ahora Dios se había adelantado en Sus planes y ahora son una parte de la historia. ¿Qué dice Pablo en Hebreos 1? “Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo.”
Pedro quería vivir en el pasado, como la mayoría de cristianos hoy día que elevan su historia y tradiciones al mismo nivel de la persona de Cristo mismo.
Mientras estaba aún hablando, apareció una nube luminosa que los envolvió, de la cual salió una voz que dijo: «Éste es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él. ¡Escúchenlo!»
6 Al oír esto, los discípulos se postraron sobre su rostro, aterrorizados.7 Pero Jesús se acercó a ellos y los tocó.
—Levántense —les dijo—. No tengan miedo.
8 Cuando alzaron la vista, no vieron a nadie más que a Jesús.
No seamos como Pedro. La revelación completa de Dios está en Cristo. No vamos a ser enamorados de nada más que Él, solo Cristo. En estos días en que vivimos, Dios está quitando todo lo que es extrínseco y revelando a Su Hijo.
Hageo 2 (RV)
vv. 1-3
En el mes séptimo, a los veintiún días del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: 2 Habla ahora a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y al resto del pueblo, diciendo: 3 ¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?
Dios habló a los que salieron del cautiverio en Babilonia, y volvieron a Jerusalén para reconstruir el templo que fue destruido. Pregunta si hay algunos que recuerdan ese templo grande, con su oro, con sus joyas preciosas, el porche, los pilares … puede ser que el templo nuevo no compara a ese templo anterior.
vv. 4,5
Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.
5 Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros,(B) no temáis.
Quizás somos como los israelitas, pensando que nuestra iglesia es pequeñita, que no tiene el tamaño ni los recursos de nuestra iglesia anterior, o de una super-iglesia. Esas iglesias tienen mucha gente, están en la televisión y la radio, tienen gran impacto. Pero ¿quiénes somos nosotros?
Aleluya – somos los que han salido de Babilonia, de los sistemas religiosos, de la red de religión con las demandas de tradiciones, y hemos determinado adelantarnos con el Señor para realizar Sus propósitos en la tierra. Y tenemos la promesa de Dios que está en medio de nosotros, tal como estaba con Su pueblo Israel en el desierto. No necesitamos más que eso – decimos con Moisés “O vas con todos nosotros —replicó Moisés—, o mejor no nos hagas salir de aquí.” (Éxodo 33:15)
vv. 6-9
Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos. 8 Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. 9 La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.
Es verdad – todo está temblando en este mundo – el economía, los gobiernos, la moralidad, las instituciones tradicionales. Y de todo eso Dios está levantando un pueblo que no tienen más que Cristo mismo, que confían totalmente en Él.
Y va a demostrar Su gloria por este pueblo, gente que quieren nada más ni nada menos que Dios sea glorificado en la tierra, que reciba la honra debida a Su santo nombre.
El mundo va a ver que hay un Dios en el cielo, van a ver la gloria de Dios reposando sobre Su pueblo. La iglesia ya no será el hazmerreír del mundo. La iglesia será el lugar de poder, el lugar de amor, el lugar de compañerismo.
La gloria abandona el templo y Jerusalén – Ezequiel 10,11
En el momento en que el hombre entró, los querubines estaban en la parte sur del templo y una nube llenaba el atrio interior.4 Entonces la gloria del SEÑOR, que estaba sobre los querubines, se elevó y se dirigió hacia el umbral del templo. La nube llenó el templo, y el atrio se llenó del resplandor de la gloria del SEÑOR. (Ezequiel 10:3,4)
La gloria de Dios salió del templo hacia el umbral.
La gloria del SEÑOR se elevó por encima del umbral del templo y se detuvo sobre los querubines. Y mientras yo miraba, los querubines desplegaron sus alas y se elevaron del suelo, y junto con las ruedas salieron y se detuvieron en la puerta oriental del templo del SEÑOR. La gloria del Dios de Israel estaba por encima de ellos. (Ezequiel 10:18,19)
Después la gloria retiró hasta la puerta oriental.
Los *querubines desplegaron sus alas. Las ruedas estaban junto a ellos, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima de ellos.23 La gloria del SEÑOR se elevó de en medio de la ciudad y se detuvo sobre el cerro que está al oriente de Jerusalén. (Ezequiel 11:22,23)
Entonces la gloria salió del templo al cerro al oriente de Jerusalén. Hay un sentido de tristeza aquí, Dios saliendo de Su templo, mirando atrás.
¿Porqué levantó la gloria de Dios de sobre Su casa y sobre Su pueblo? A causa de su desobediencia: Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR. No han seguido mis decretos ni han cumplido con mis leyes, sino que han adoptado las costumbres de las naciones que los rodean." » (Ezequiel 11:12) Israel quería ser como las otras naciones.
Muchos movimientos han comenzado en la gloria del Señor. Pero la gloria ha salido gradualmente cuando adoptan los métodos y programas del mundo. Que tengamos un corazón seguir al Señor con un ojo único para Su gloria.
¿Qué quiere Dios de nosotros?
Dios quiere un pueblo dispuesto a rendir sus vidas enteramente a Él, sin guardar nada para sí – el enojo, la lujuria, la codicia, el egocentrismo, los celos, la inmoralidad, la preocupación, las disensiones, la envidia – todo.
Un pueblo que quiere que el Reino de Dios venga entre ellos. Hay bastante cristianos tibios, que quieren de Dios solamente lo que Él puede darlos.
Pero hay un pueblo en estos últimos días que van a vender todo, todo, todo para comprar la perla de gran valor, un pueblo dispuesto adelantarse con Dios, que dice con Pablo
No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí.13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante,14 sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. (Filipenses 3:12-14)
Hacia la meta – ¡la gloria de Dios!


