La lucha del siglo.
- Nick Bowen
- 03 febrero 2008
- Series: Caminando con Dios
Al principio hay un drama acerca de David y Goliat:
Juan: Señoras y señores, bienvenido a la lucha del siglo. Estamos aquí en la Valle de Elá, donde los ejércitos de Israel y los filisteos han ordenado sus filas para una grande batalla.
Este es televisión Israel, y yo soy su reportero, Juan Jondre. Vamos a traerles cada detalle de esta batalla, y sin duda va a ser muy excitante. Como ya saben, los israelitas y los filisteos son enemigos por mucho tiempo. Han luchado mucho, y la batalla de hoy promete ser como ningunas de las otras. El gigante Goliat ha desafiado a los israelitas por 40 días que escogen a alguien que le enfrente. Si el guerrero de los israelitas es capaz de enfrentar y matar a Goliat, entonces los filisteos serán los esclavos de los israelitas. Pero si no - si Goliat vence mata al guerrero de los israelitas, entonces los israelitas tendrán que servir para esclavos para los filisteos.
Goliat ha gritado y desafiado a los israelitas por 40 días. Por lo visto, todos los israelitas son despavoridos. Pero ahora ha venido uno para aceptar el desafío. Señoras y señores, no miento a ustedes, pero esta persona es un adolescente, un pastor de - no se cuantos años, pero parece muy joven. Si mis ojos no mientan, este muchacho aún no tiene armadura.
Pues esta es la situación - este adolescente de Israel - este pastor sin armadura ninguna - va a luchar contra el gigante Goliat hasta la muerte. Goliat está muy alta, muy grande, tiene un casco, una coraza, una jabalina y una lanza. También tiene un hombre en frente con un escudero. Parece tan malo como un perro de un parque de chatarra.
Y ¿qué debemos pensar en este joven de Israel, que viene a la batalla sin nada. ¿Es tonto? ¿Es impetuoso? ¿Es solamente un adolescente idealista? ¿Con qué va a luchar - con las manos? Con los pies? ¿Va a tratar a morder al gigante?
Tenemos que esperar para ver lo que va a pasar. Por lo visto, esta será una lucha muy corta. Aparentemente el gigante va a ganar con mucha facilidad. Ustedes tienen un asiento en la primera fila con Televisión Israel, y yo, tu reportero Juan Jondre, les traeré esta lucha con cada detalle ensangrentado.
Ahora, vamos a entrevistar a cada guerrero. Para eso, vamos a nuestra reportera en el campo, Sierra La Puerta. Sierra - ¿puedes oírme?
(Sierra entra.)
Sierra: Si, Juan. Estoy aquí con los dos guerreros. Voy a entrevistarlos en un momento. Hemos aprendido que el nombre del adolescente de Israel es David. Es el hijo menor de un anciano llamado Isaí. Tiene tres hermanos mayores en el ejército de Israel, pero ningunos de ellos - en realidad, ningunos de todos los soldados en el ejercito - ha aceptado el desafío del gigante Goliat.
David vino aquí para traer comida a sus hermanos. Oyó el desafío de Goliat y lo aceptó. Parece que no tiene armas ni armadura. No he visto nada como esto jamás en mi vida.
Pues, voy a entrevistar primero al gigante, Goliat. (Goliat entra.)
Señor Goliat, gracias por estar aquí con nosotros hoy.
Goliat: Uh.
Sierra: Usted es muy alto. ¿Cuántos metros de alto tiene usted?
Goliat: Tres.
Sierra: Y su familia - ¿todos son altos, también?
Goliat: Pues, mi perro es bien corto.
Sierra: Okaaaay. ¿Qué piensa usted que va a pasar hoy? ¿Qué piensa usted en este joven que ha aceptado su desafío?
Goliat: ¿Soy acaso un perro que viene a atacarme con palos? No tiene más que un bastón y una honda. Voy a matarle y los israelitas van a servirnos como esclavos. Les voy a echar su carne a las aves del cielo y a las fieras del campo.
Sierra: Señor Goliat, con toda su fuerza y armas, ¿no va usted a tener compasión en este joven?
Goliat: ¿Compasión? ¿Compasión? Esta es una guerra. ¡Yo soy un matador!
Sierra: Gracias por su tiempo, Goliat. Buena suerte en la batalla. (Goliat sale.)
(al público) Pues, allí lo tienen. Parece que no hay esperanza para David. Goliat ha determinado matarlo. Vamos ahora a entrevistar a David.
(David entra.)
Buenos días, David.
David: Buenos días, Sierra.
Sierra: David, dinos un poco acerca de usted, por favor.
David: Yo soy el hijo menor de Isaí. Tengo 7 hermanos mayores. Yo cuido el rebaño de mi padre. Yo vine aquí hoy para traer pan a mis 3 hermanos mayores en el ejército y queso al jefe del batallón.
Sierra: ¿Cuántos años tiene usted?
David: 16.
Sierra: David, ¿Porqué estás aquí hoy? ¿No hay soldados del ejército que pueden hacer esto? ¿Porqué mandan a un hijo para hacer el trabajo de un hombre?
David: Cuando yo vine para traer comida a mis hermanos, yo oí el desafío de ese pagano. ¿Quién es él que desafía y atormenta al ejército del Dios viviente?
Sierra: ¿Y sus hermanos - no osan ellos a luchar contra el gigante?
David: Ellos dijeron que yo vine solamente para ver la batalla. Todos tienen miedo de ese filisteo.
Sierra: Y usted - ¿no tiene miedo también?
David: No. A mí me toca cuidar el rebaño de mi padre. Cuando un león o un oso viene y se lleva una oveja del rebaño, yo lo persigo y lo golpeo hasta que suelta la presa. Y si el animal me ataca, lo sigo golpeando hasta matarlo. Si este siervo de Su Majestad ha matado leones y osos, lo mismo puede hacer con este filisteo pagano, porque está desafiando al ejército del Dios viviente. El Señor que me libró de las garra del león y del oso, también me librará del poder de ese filisteo.
Sierra: David, ¿qué hay del rey Saúl? ¿El está bien con esto?
David: El rey Saúl me dijo que soy solamente un muchacho y que ese filisteo ha sido un guerrero toda la vida. Me vistió en su uniforme de campaña, y me entregó también un casco de bronce y me puso una coraza. Me ciñe la espada sobre la armadura y intenté caminar pero no pude porque no estaba acostumbrado. Le dio al rey Saúl -No puedo andar con todo esto porque no estoy entrenado para ello.
Sierra: Pues, no tienes armas.
David: Yo tengo mi honda, y 5 piedras lisas.
Sierra: ¿Y piensas que eso va a bastar contra las armas de Goliat?
David: El viene contra mis con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a él en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que ha desafiado. Hoy mismo el Señor le entregará en mis manos, y yo le mataré y le cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él los entregará en nuestras manos.
Sierra: Muy bien - tú tienes mucha confianza. Buena suerte en la batalla.
(Sierra y David salen.)
Juan: Describe la batalla entre David y Goliat. David corre hacia Goliat, saca una piedra de su bolsa y la pone en la honda. Gira la honda, y la piedra golpea a Goliat en la frente, matándole. David toma la espada de Goliat y corta su cabeza.
Fin del drama.
La Sangre de Cristo
¿Tienes un gigante en tu vida? Es la voluntad de Dios que vencemos las cosas en nuestras vidas que no deben estar allí. Podemos conquistar estas cosas con la sangre de Cristo, que nos perdona y nos limpia. 1 Juan 1:5-7. La sangre de Cristo nos libra del castigo del pecado y también de su poder.
El nombre de Jesús
Tal como David, tenemos 5 piedras lisas: J - E - S - U - S. Hay poder en el nombre de Jesús. No es algo que decimos al fin de una oración, sino es que nosotros debemos estar en el nombre de Jesús cuando oramos.
David tenía que usar solamente una piedra de las cinco. Dios tiene más poder que necesitamos. Cristo derramó su sangre pero hay tanto poder en una sola gota. Jesús dijo que expulsa demonios por el dedo de Dios - imagínate lo que Dios puede hacer con la mano entera o su brazo.
Estar en el nombre de Jesús quiere decir 2 cosas:
-confesión (1 Juan 1:8-10) - parece más fácil confesar nuestros pecados a Dios que a otra persona. Confesar a otra persona concierne tanta vergüenza; debemos tener tal vergüenza cuando confesamos a Dios
-arrepentimiento (Hechos 20:21) - arrepentimiento hacia Dios. Hay 2 partes de arrepentimiento - tristeza (2 Corintios 7:10) y cambiar nuestro pensar (Filipenses 4:8).
Rio de Dios
David sacó sus piedras del arroyo. Debemos sumergirnos en el rio de Dios (Salmo 46:4).
Armadura de Saúl
David no usó la armadura de Saúl porque no fue acostumbrado ni entrenado. Usó nada más que su honda y una piedra. Nosotros no usamos los métodos humanos sino las armas espirituales. Colosenses 2:8, 2 Corintios 10:4,5.
Nueva Creación
Pensamos así soy yo, que vamos a estar así para siempre porque nacimos así. Pero la Biblia dice en 2 Corintios 5: 7 que somos nuevos. Yo no eres quien naciste. Hemos muerto y resucitado en Cristo. Morimos al pecado, aunque el pecado no ha muerto a nosotros. Ahora tenemos una naturaleza nueva. A una vez fuimos muerto en el pecado, ahora somos muertos al pecado.
Quizás tengamos las mismas tendencias, pero ahora no gozamos en el pecado, lo odiamos.
León
Si, tenemos un enemigo como un león rugiente (1 Pedro 5:8), pero hay otro león - el león de la tribu de Judá (Apocalipsis 5:5) que lucha para nosotros.
Ninguna Arma
Ninguna arma prevalecerá contra nosotros (Isaías 54:17) y vamos a salir vencedores.


