Los Peores Inventos Del Mundo

  • Nick Bowen
  • 27 diciembre 2009

INTRODUCCIÓN

¿Qué es la mejor invención del mundo? ¿Qué piensas tú?

Inevitablemente cuando pensamos acerca de los peores inventos del mundo, pensamos en la guerra, la bomba atómica, la pistola, drogas, aborto, etc. Sin duda estas cosas han devastado la raza humana. Pero hay otras cosas que por la mayor parte creemos son buenos inventos, pero hay problemas con ellos también. Vamos a ver.

El teléfono
¿Cómo puede ser el teléfono una mal invención? Nos permite contactar unos a otros, llamar a familiares en otro país, y ordenar pizza cuando no queremos cocinar.

Pero piensan en esto – vivimos separados unos de otros. Yo vivo en un barrio, tú vives en otro. A causa de la invención de la rueda, y después de eso el carro, podemos vivir en diferentes barrios y también reunirnos aquí en la iglesia.

Ahora es muy fácil llamar y comunicar unos con otros. También podemos enviar texto.

Pero también es muy fácil chismear, llamar y hablar acerca de otras personas. “¿Viste lo que llevó fulano de tal el domingo?” “Oh, sí. Fue terrible. ¿Y viste su pelo?” “Sí, fue como un nido de ratones.”

Que fácil. Quizás debemos llamarlo el “chisméfono.” Qué bueno si pudiéramos ver el chisme en las líneas telefónicas – si pudiéramos ver las letras bailando sobre la línea. Entonces sabríamos de donde vino el chisme y a quien va.

Con palabras podemos destruir una vida en los ojos de otras personas. Podemos destruir una reputación. Palabras son más poderosas que balas.

“Vive de tal manera que no temerás dar tu loro al chismoso más grande en tu pueblo.” (Will Rogers)

Mark Twain: “Es mi esperanza reconfortante que abraza al mundo esta Navidad y mi aspiración para todos nosotros, los altos, los ricos, los bajos, los pobres, los admirados, los despreciados, los civilizados, los salvajes – cada hombre y cada mujer y todos nosotros por todo el mundo – que eventualmente seamos juntados en un cielo de descanso y paz y éxtasis eterno, sino por el inventor del teléfono.”

El celular y la Biblia - ¿Has pensado jamás como sería si tratáramos nuestras Biblias como nuestras celulares?

-¿Qué pasa si volviéramos para recogerlo cuando lo olvidamos?

El Reloj
Yo llevo un reloj – cuando me visto cada mañana, pongo mi reloj. Siento desnudo sin ello. Es necesario saber qué hora es para saber cuándo acostarse y despertarse, cuando comer, cuando ir a trabajar, cuando regresar a casa. Nuestras vidas son regladas por el reloj.

Pero ¿qué pasa en la iglesia? Miramos al reloj al entrar en el edificio – “ooooh, soy tarde.” “Ooooh – ya hemos adorado por 30 minutos.” “Ooooh – es hora de salir para almorzar.” Es como si Dios quiere mover por Su Espíritu necesita hacerlo en 30 minutos.

Pues, Dios no lleva un reloj. Y si queremos lo mejor que Dios tiene, quizás debemos poner nuestros relojes en una caja al entrar en el edificio, como en los western movies todos tenían que quitar sus pistolas al entrar en la cantina. Entonces podríamos adorar sin pensar en la hora.

Cuando vamos a orar, miramos al reloj – “Ooooh, he orado por 15 minutos. Basta.” ¿Es que Dios es constreñido por mi reloj? ¿Tiene que conformar a mi horario? Que Dios fuera nuestro reloj.

¿Qué es el tiempo? Es la medida de la vida. Con cada segundo, cada minuto, cada ahora, somos más viejos, un poco de nuestra vida ha pasado. No podemos mover las manecillas del reloj atrás, y no podemos mover los años atrás tampoco. El tiempo es la vida.

Decimos que queremos dar nuestras vidas al Señor, y es un buen anhelo. Pero ¿cómo podemos hacer eso? ¿Cómo puedo dar mi vida al Señor? Una manera es darle mi tiempo. Pasar tiempo con el Señor es la mejor cosa que podemos hacer. No hay mejor uso de mi tiempo.

Un padre aprende que debe invertir en sus niños por pasar tiempo con ellos – es todo lo que quieren, tiempo con su papi. Algunos piensan que si dan regalos y dan cosas a sus niños, que eso basta. Pero los niños quieren más la persona de su papi y no sus regalos. Las cosas de veras no importan tanto.

Es lo mismo con Dios – anhelamos tiempo con nuestro Padre celestial; queremos estar con Él. Sus dones son buenos, pero sin Su Presencia, no los queremos.

No sabemos pasar nuestro tiempo libre. Somos aburridos. Muchos anhelan inmortalidad que no saben qué hacer en una tarde lluviosa.

¿Has hablado jamás con alguien que sigue mirando a su reloj? Sabes que esa persona quiere escaparse y que no quiere de veras estar contigo. ¿Es posible que Dios siente lo mismo con nosotros cuando miramos al reloj como eso?

Martin Lutero, cuando fue muy ocupado, oró más por la mañana. Dijo “Tengo tanto que hacer hoy que voy a pasar las primeras tres horas en oración.”

¿Piensas que Jesús corrió acá y allá, dando un poco de su tiempo a la muchedumbre en cada pueblo, entonces se fue y corrió a otro pueblo? ¿Estaba apurado de tiempo? Por supuesto que no. Dio de Su tiempo a los que le necesitaban. Un día había mucha gente alrededor, apiñándose en torno de Él. Pero cuando vino una mujer enferma y tocó el borde de Su manto, y dio Su tiempo valioso a ella.

Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, 6 y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, 7 sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas. (Apocalipsis 10:5-7)

Llegará un tiempo cuando ya no será tiempo. No había tiempo antes de la creación del mundo, y un día vamos a adorar al Señor día y noche como lo hacen en el cielo.

Me da tanto alegría cuando adoramos en La Vigilia por horas, sin importar qué hora es. Cristo es digno de tal alabanza.

La botella
Hay buenas cosas que hay en botellas – leche, refrescos, jugo. Y se puede ver unos aquí con botellas de agua (me fascina que alguien pensó en vender agua en botellas y ahora es millonario).

Pero la botella es en mi lista de los peores inventos en el mundo porque las destilerías y las fábricas de cerveza y los viñateros y los taberneros ponen su producto en botellas. Allí hombres encuentran el elixir del infierno. El alcohol es responsable para la destrucción de incontables vidas y familias. Niños lloran porque su padre o su madre está borracho otra vez.

Hay los que dicen que Cristo tomó vino. Pues, es verdad – y si tú puedes cambiar el agua al vino, tu puedes tomarlo también.

Un hombre que estaba en Alcohólicos Anónimos escribió estas palabras:

Bebíamos para felicidad y estábamos infelices.

Bebíamos para gozo y estábamos miserables.

Bebíamos para sociabilidad y estábamos argumentativos.

Bebíamos para ser sofisticados y estábamos ofensivos.

Bebíamos para amistad y fuimos enemigos.

Bebíamos para dormir y nos despertábamos sin descanso.

Bebíamos para la fuerza y estábamos débiles.

Bebíamos para medicina y llegábamos a ser enfermos.

Bebíamos para relajarnos y nos entraron los tembleques.

Bebíamos para valentía y temíamos.

Bebíamos para confianza y estábamos dubitativos.

Bebíamos para hacer más fácil la conversación y hablábamos arrastrando las palabras.

Bebíamos para sentir como el cielo y sentimos como el infierno.

Bebíamos para olvidar y estamos atormentados.

Bebíamos para la libertad y somos esclavos.

Bebíamos para borrar los problemas pero multiplicaron.

Bebíamos para hacer frente a la vida y invitábamos a la muerte.

Alcohol es involucrado en 50% de accidentes fatales en las carreteras.

Proverbios 23:20-35

29 ¿De quién son los lamentos? ¿De quién los pesares? ¿De quién son los pleitos? ¿De quién las quejas? ¿De quién son las heridas gratuitas? ¿De quién los ojos morados? 30 ¡Del que no suelta la botella de vino ni deja de probar licores! 31 No te fijes en lo rojo que es el vino, ni en cómo brilla en la copa, ni en la suavidad con que se desliza;32 porque acaba mordiendo como serpiente y envenenando como víbora. 33 Tus ojos verán alucinaciones, y tu mente imaginará estupideces. 34 Te parecerá estar durmiendo en alta mar, acostado sobre el mástil mayor. 35 Y dirás: «Me han herido, pero no me duele. Me han golpeado, pero no lo siento. ¿Cuándo despertaré de este sueño para ir a buscar otro trago?»

La televisión
La televisión es un invento por el cual estás entretenido en tu sala por gente que no permitirías en tu casa.

¿Cuántas horas pasamos en frente de la tele, que podríamos hacer otra cosa? La televisión es un ladrón, nos roba de nuestro tiempo. Oh, yo se que es bueno regresar a casa después de un día difícil y sentarme en el sofá y encender la televisión. Simplemente quiero descansar y relajarme. Quiero recrearme.

“¿Recrear?” Creación y re-recreación es una obra de Dios, no de Hollywood ni de Univisión.

Poema
El TV es mi pastor, mi crecimiento espiritual faltará.
En el sofá me hace descansarme y hacer nada.
Fuera de las escrituras me conduce,
Destruye mi alma.
Me guía en senderos de sexo y violencia
Por amor del patrocinador.
Aunque ande en la sombra de mis responsabilidades cristianas
No habrá interrupciones
Porque la tele está conmigo.
Su sonido y sus imagines me reconfortan.
Dispone ante mí entrenamiento
Y me tiene separado de hacer cosas importantes con mi familia,
Llena mi cabeza con cosas que son diferentes de las en la Biblia,
Ha llenado mi copa de codiciar.
La pereza y la ignorancia me seguirán
Todos los días de mi vida
Y en la casa habitaré
Mirando a la tele hasta el fin.

Salmo 101:3 (RV) No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.

No tenemos que pensar - Cuando miramos a la tele, somos pasivos – no tenemos que pensar. La tele hace todo nuestro pensar, solamente miramos y recibimos cualquier cosa que nos da.

Años atrás conocimos a una muchacha que vio la televisión todo el tiempo, día y noche. Cuando estaba afuera, y tratábamos de hablar con ella, ella no respondió a nosotros. Estaba tan acostumbrada a mirar a la pantalla sin pensar y sin responder que no podía mantener una conversación con nosotros.

Cuando leo un libro, mi cerebro está involucrado, está ocupado, soy vivo.

Antes que había TV - Dijimos a nuestros hijos que podíamos recordar el primer TV en el barrio – la pantalla fue redonda, y todo fue en blanco y negro. Todos los niños en el barrio fueron a esa casa por la tarde para ver la televisión.

Dijimos a nuestros hijos que antes de eso, no teníamos TV. Nos preguntaron “¿Qué hicieron ustedes sin TV?” Y les dijimos que escuchábamos al radio.

Yo puedo recordar en mi niñez jugando afuera con mis amigos hasta las 5:30 pm, cuando fue tiempo para nuestro programa favorito, “The Lone Ranger.” Cada niño fue a su propia casa para escuchar el mismo programa. El radio llegó a ser más importante que la amistad.

Antes de la invención del radio, la gente pasaba tiempo junto. La iglesia fue el centro de la vida. Leemos en el libro de Hechos “Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. (Hechos 2:44-47)

Solos juntos - Hoy día, con la televisión, la familia entera se sienta en el sofá, todos mirando a la pantalla, todos escuchando el programa, sin hablar unos con otros. Somos solos juntos. Y pensamos que hemos pasado tiempo juntos.

Y decimos que no hay tiempo para leer la Biblia, no hay tiempo para orar.