Oro, Incienso y Mirra
- Nick Bowen
- 06 diciembre 2009
Mateo 2
1 Después de que Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos sabios procedentes del Oriente.
Este evento sucedió después del nacimiento de Jesús. Leemos en versículo 16 que Herodes se enfureció y mandó matar a todos los niños menores de dos años; por eso aprendemos que los sabios llegaron a Jerusalén dos años después del nacimiento de Jesús. En versículo 11 leemos que ¨llegaron a la casa” – ya no estaba en el granero.
La palabra “sabio” es literalmente “magos.” Estos hombres – y la Biblia no nos dice cuantos eran – quizás vinieron de Persia, y eran astrólogos. La astrología fue considerada como una ciencia en esos días.
2 —¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? —preguntaron—. Vimos levantarse su estrella y hemos venido a adorarlo.
Los sabios habían visto una estrella especial, que señalo el nacimiento del Mesías de los judíos, y lo siguieron para venir y adorarlo. Si estos hombres, que no eran judíos, cruzaron cuantas millas no sabemos para adorar al Rey de los reyes – si ellos sabían que el que nació en Belén era el Rey del universo - ¿no es que nosotros debemos adorarlo también? ¿No es que debemos conocer nuestra Biblia y lo que dice acerca del Hijo de Dios como ellos sabían?
3 Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él.4
Sabemos que el rey Herodes, un hombre malvado, se turbó a las noticias de un rey – otro rey, pero leemos que toda Jerusalén se turbó también. ¿Sabes que el nombre de Jesús es una ofensa a los que no le conocen?
Así que convocó de entre el pueblo a todos los jefes de los sacerdotes y *maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el *Cristo.
5 —En Belén de Judea —le respondieron—, porque esto es lo que ha escrito el profeta:
6 »"Pero tú, Belén, en la tierra de Judá, de ninguna manera eres la menor entre los principales de Judá;porque de ti saldrá un príncipe que será el pastor de mi pueblo Israel."
Aun el lugar de Su nacimiento fue profetizado centenares de años antes.
7 Luego Herodes llamó en secreto a los sabios y se enteró por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella.8 Los envió a Belén y les dijo:
—Vayan e infórmense bien de ese niño y, tan pronto como lo encuentren, avísenme para que yo también vaya y lo adore.
Herodes no tenía idea ninguna de adorar al niño. Mintió. El diablo es mentiroso. Quería matar al Mesías. Esto ha sido el anhelo del principio. Hay varios lugares en la Biblia donde el enemigo trató de matar al Mesías para impedir el establecimiento de Su Reino.
9 Después de oír al rey, siguieron su camino, y sucedió que la estrella que habían visto levantarse iba delante de ellos hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño.10 Al ver la estrella, se llenaron de alegría.11 Cuando llegaron a la casa, vieron al niño con María, su madre; y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le presentaron como regalos oro, incienso y mirra.
Isaías 60:3 - Las naciones serán guiadas por tu luz, y los reyes, por tu amanecer esplendoroso.
Salmo 72:10 - Que le paguen tributo los reyes de Tarsis y de las costas remotas; que los reyes de Sabá y de Seba le traigan presentes.
Salmo 68:29 - Por causa de tu templo en Jerusalén los reyes te ofrecerán presentes.
Que regalos tan extraños para un bebé. ¿Porqué trajeron tales cosas para regalar a un niñito? Usualmente traemos ropa para un bebé, un sonajero, juguetes, cosas como eso cuando tenemos un “baby shower.”
Estos eran regalos para un rey. Los sabios reconocieron quien era este niñito, que era el Rey prometido de Dios, que libraría a Su pueblo y a toda la raza humana.
Pero más que eso, eran indicaciones de quien era este infante y de que sería Su ministerio. El oro significa la naturaleza divina; sabían quién era este bebé, que era el Hijo de Dios. El incienso era un perfume; significa su vida rendida completamente a Dios; en el jardín de Getsemaní dijo “No mi voluntad sino la suya sea hecho.” Era una profecía Cordero de Dios que fue sacrificado desde la creación del mundo.
Pero aun más que eso, los regalos son precursores del Reino de Dios porque muestran el sendero al corazón de Dios para cada uno de Sus hijos. Cada uno que quiere caminar con Dios va a ofrecer estos regalos también al Señor, y van a encontrar la vida eterna en hacerlo.
En esta estación del año, cuando regalamos unos a otros, vamos a pensar en los regalos de los sabios a Jesús; ¿Qué vamos a darle a Cristo?
La Mirra
Mirra es una resina de la savia de varios árboles. Fue un ungüento usado en embalsamando para conservar y presentar los cuerpos. Hasta el siglo quince fue usado también como incienso en funerales y cremaciones.
La mirra significa la muerte. El bebé que nació en Belén nació para morir como el Cordero de Dios. Pero a nosotros también nos toca morirnos al ser. Los que quieren tener compañerismo profundo con Dios van a morirse al ser.
Mateo 16:24,25 - —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará.
¿Qué quiere decir tomar su cruz? Esto no es la cruz de Cristo; Él tenía Su propia cruz. Está diciendo aquí que cada uno tiene su propia cruz. Como Él murió, nosotros también hemos de morir – morir a la vida terrenal, morir a la vida egocéntrica, morir a nuestra propia reputación, nuestros planes, nuestros deseos.
¿Porqué es necesario morir al ser? Porque es el ser humano que es contrario a Dios, que es opuesto a Dios. Pablo dijo en Romanos 7:18 Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Salmo 51:5 dice Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre. Aun tan temprano como en Génesis 8:21 Dios dijo las intenciones del *ser humano son perversas desde su juventud.
Jeremías dijo Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo? (Jeremías 17:9).
En el Nuevo Testamento, en Efesios 2:1-3 leemos En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados,2 en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia.3 En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios.
Es evidente de leer la Biblia aun un poquito que el ser humano está corrompido hasta la médula. El punto de vista del mundo es que el ser es esencialmente bueno, es solamente los malos efectos de otros o del entorno o de otras personas, pero la Biblia cuenta una historia totalmente diferente. Cuando Adán se rebelo contra Dios, perdió todo y llegó a ser completamente egocéntrico y pecaminoso.
La tendencia natural es preservar al ser. El mecanismo de auto defensa quiere proteger al ser, pensar que es bueno, que no tiene nada de mal. Pero el que ama a Dios, que ha visto la gloria de Su Hijo unigénito, ha visto a sí mismo en comparación, y es horrorizado por lo que ve.
Jesús dijo Ciertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto. (Juan 12:24) Aquí la Biblia nos dice como crecer – por menguar. La escalera arriba va por abajo.
Jesús dijo Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará. (Mateo 16:25)
En Lucas 9:23 Jesús dijo —Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga.
¿Qué quiere decir “morir al ser”? ¿Cómo puedo hacer eso? ¿Quiere el Señor que me suicido? Por supuesto que no. En vez de darme a mis impulsos, a los celos, a la lujuria, que les doy al Señor, que le digo “Aquí estoy otra vez, mi Dios, pecaminoso, vengo a Ti para Tu ayuda. Tu sabes como estoy; toma mi vida y dame la tuya. Vive Tu vida en mi.”
Es por vivir en Él que morimos al ser. Esta es el regalo de mirra que podemos ofrecer a nuestro amado Señor.
El InciensoEl incienso también es una resina de varios árboles.
Éxodo 30:34-38: 34 El SEÑOR le dijo a Moisés: «Toma una misma cantidad de resina, ámbar, gálbano e incienso puro,35 y mezcla todo esto para hacer un incienso aromático, como lo hacen los fabricantes de perfumes. Agrégale sal a la mezcla, para que sea un incienso puro y sagrado.36 Muele parte de la mezcla hasta hacerla polvo, y colócala en la *Tienda de reunión, frente al arca del *pacto, donde yo me reuniré contigo. Este incienso será para ustedes algo muy sagrado,37 y no deberá hacerse ningún otro incienso con la misma fórmula, pues le pertenece al SEÑOR. Ustedes deberán considerarlo como algo sagrado.38 Quien haga otro incienso parecido para disfrutar de su fragancia, será eliminado de su pueblo.»
Los sacerdotes quemaron el incienso en el tabernáculo ante la vela, frente al arca del pacto. El incienso representa la adoración. Sabemos que Dios es digno de toda adoración. Quemaron el incienso de día y de noche, todo el tiempo. Nosotros debemos adorar al Señor todo el tiempo.
Juan 4:23 (RV) - Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
¿Qué es la adoración? Es una actitud del corazón que se rinde, que se postra ante el Señor. Aunque adoración incluye cantando y tocando en instrumentos, es más que eso – es el perfume del alma que sube al Señor y le da placer. Adorar es sentarse a los pies de Jesús contemplando Su rostro. Adorar es humillarse ante Él, como un perro besa la mano de su maestro.
Pero no podemos adorarle como debe ser adorado – no es en nosotros. Pero el Espíritu Santo nos ayuda. Cuando viene el Espíritu es como la salida del sol por la mañana que pinta el cielo con colores de púrpura y rosado. Es una escena tan bonita que no hay palabras para describirlo.
El salmista dice “Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.” (Salmo 95:6) No somos acostumbrados a postrarnos o arrodillarnos, pero estos son actitudes del corazón. Significa rendición, abandono. Por eso la mirra representa también una vida rendida a Dios.
La vida de Jesús fue completamente rendida a Su Padre.
Juan 15:4-6 - 4 Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí.
5 »Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.6 El que no permanece en mí es desechado y se seca, como las ramas que se recogen, se arrojan al fuego y se queman.
Vivimos para el Señor, no para nosotros mismos. Queremos ver Su gloria, queremos ver Su Reino en nuestras vidas. Por eso decimos con Pablo
Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo9 y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la *fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe.10 Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte. (Filipenses 3:8-10)
Oro
El oro en la Biblia representa el carácter de Dios. Recibimos Su naturaleza al nacer de nuevo, pero Dios quiere crecer Su carácter en nosotros.
Cuando un orfebre trabaja con el oro, lo calienta hasta que es fundido. Las impurezas suben a la superficie y entonces el orfebre quita las impurezas y calienta el fuego aun más. Después, más impurezas aparecen, y los quita. Continúa con el proceso hasta que el oro es puro. ¿Y cómo sabe cuándo es puro? Cuando puede ver su cara reflejado en el oro.
Esto es lo que Dios está haciendo con nosotros. Cuando sientes el calor de tus pruebas, Dios está refinándote para que seas conformado a la imagen de Su Hijo. Cada situación en tu vida, cada dificultad, viene de la mano de tu Padre celestial que te ama con un amor más grande que el cielo y que quiere lo mejor por ti.
Pero ¿quién podrá soportar el día de su venida? ¿Quién podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? Porque será como fuego de fundidor o lejía de lavandero.3 Se sentará como fundidor y purificador de plata; *purificará a los levitas y los refinará como se refinan el oro y la plata. Entonces traerán al SEÑOR ofrendas conforme a la justicia,4 y las ofrendas de Judá y Jerusalén serán aceptables al SEÑOR, como en tiempos antiguos, como en años pasados. (Malaquías 3:2-4).
Con espíritu de juicio y espíritu abrasador, el Señor lavará la inmundicia de las hijas de Sión y limpiará la sangre que haya en Jerusalén.5 Entonces el SEÑOR creará una nube de humo durante el día y un resplandor de fuego llameante durante la noche, sobre el monte Sión y sobre los que allí se reúnan. Por sobre toda la gloria habrá un toldo6 que servirá de cobertizo, para dar sombra contra el calor del día, y de refugio y protección contra la lluvia y la tormenta. (Isaías 4:4-6)
Los muebles en el tabernáculo eran construidos de madera de acacia y cubierto con oro. La madera de acacia es la m¬ás dura madera que hay, es muy difícil trabajar con ella. Representa a la naturaleza humana. Pero está cubierto con oro, que representa la naturaleza divina que el Señor está formando en nosotros para ser Su tabernáculo, Su templo, Su morada en la tierra.
Isaías 1:25 - Volveré mi mano contra ti, limpiaré tus escorias con lejía y quitaré todas tus *impurezas.
Zacarías 13:9 - Pero a esa parte restante la pasaré por el fuego; la refinaré como se refina la plata, la probaré como se prueba el oro. Entonces ellos me invocarán y yo les responderé. Yo diré: "Ellos son mi pueblo" , y ellos dirán: "El SEÑOR es nuestro Dios."
Juan Bautista - »Yo los bautizo a ustedes con agua para que se arrepientan. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. (Mateo 3:11)
¿Sientes el fuego? Abraza la cruz, permite que el Señor haga Su obra en ti para conformarte a la imagen de Cristo. No huye de las llamas, no tratas de escaparte del fuego de Dios. Tu vas a ver en tu vida más de la Presencia de Dios, una obra más grande en tu alma.
12 Entonces, advertidos en sueños de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.


