Sigue Adelante

  • Nick Bowen
  • 24 October 2010

Lucas 9:57-62
57 Iban por el camino cuando alguien le dijo:

—Te seguiré a dondequiera que vayas.
58 —Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos —le respondió Jesús—, pero el Hijo del hombre no tiene dónde recostar la cabeza.
59 A otro le dijo:

—Sígueme.

—Señor —le contestó—, primero déjame ir a enterrar a mi padre.
60 —Deja que los muertos entierren a sus propios muertos, pero tú ve y proclama el reino de Dios —le replicó Jesús.
61 Otro afirmó:

—Te seguiré, Señor; pero primero déjame despedirme de mi familia.
62 Jesús le respondió:

—Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado es apto para el reino de Dios.

Dios proveyó por las zorras y por las aves – pero no provey­ó por Su propio Hijo. Similarmente, los Suyos van a encontrar que hay una costa en seguir a Jesús. No hay lugar de reposar – Dios dice "Sígase adelante." No podemos descansar entre las cosas muertas de nuestras vidas; Dios dice "Sígue adelante."

Hay muchas cosas en nuestras vidas que quieren agarrarnos y detenernos de ir más allá con Dios. Todo el tiempo llaman a nosotros, claman a nosotros, que les prestemos atención, que nos regodeemos en ellos como una chancha en el barro.

Dios tiene Sus caminos, y no sabemos lo que son. Sus caminos son más altos que los nuestros. Pero mientras que estamos caminando en Sus caminos podemos confiar en Él. Él es completamente fiel, totalmente confiable.

Job 3:15 - Aunque él me mate, seguiré esperando en él.

La persona promedia piensa en

-40% - cosas que nunca van a pasar

-30% - cosas en el pasado que no pueden ser cambiados

-12% - la crítica de otros que por la mayor parte no son verdad

-10% - la salud, que empeora con el estr­és

-8% - problemas verdades

Los israelitas en el desierto querían regresar a su esclavitud en Egipto: Al populacho que iba con ellos le vino un apetito voraz. Y también los israelitas volvieron a llorar, y dijeron: «¡Quién nos diera carne!5 ¡Cómo echamos de menos el pescado que comíamos gratis en Egipto! ¡También comíamos pepinos y melones, y puerros, cebollas y ajos!6 Pero ahora, tenemos reseca la garganta; ¡y no vemos nada que no sea este maná!» (Números 11:4-6)

Autocompasión
Cuántas veces celebramos una fiesta de autocompasión. "Nadie me entiende. Pobrecito mí." ¿Sabes qué) – siente bueno sentir mal.

Imaginamos nuestro propio funeral – pensamos en quien va a venir y llorar – "oh, que tragedia que Nick ha muerto, fue tan buen hombre. Voy a extrañarle tanto. Fue tan simpático."

O pensamos que nadie nos entiende, que nadie nos ama, que el mundo entero está en contra nosotros.

Nuestro autocompasión es un jarabe grueso que puede ahogarnos.

Daños
Estudios recientes muestran que el perdón no es solamente buen teología, pero también buen medicina. El perdón es bueno por nuestras almas y nuestros cuerpos. Los que perdonan se benefician de un mejor sistema inmunológico, y presión más baja. Tienen mejor salud mental que los que no perdonan. Sienten mejor físicamente. Tienen menos enojo y menor cantidad de ansiedad y depresión. Mantienen relaciones mejores y duraderas.

"Cuando nos permitimos sentir como víctimas o nos sentamos soñando como desquitarnos contra los que nos han dañado, estos pensamientos toman un peaje en nuestros cuerpos." (Michael McCullough, director de investigación para el National Institute For Healthcare Research y co-autor del libro Perdonar Es Humano: Como Dejar Tu Pasado En El Pasado.)

Circunstancias
No podemos controlar nuestras circunstancias, por la mayor parte. Estas son las cosas que nos suceden. Pero permitimos que ellas nos controlen a nosotros, y eso no debe ser.

No necesitamos un cambio en nuestras circunstancias – necesitamos un cambio en nuestras vidas. ¿Sabes que Dios está usando nuestras circunstancias para cambiarnos? Pensamos en Job y todos sus problemas. Dios tenía un propósito en todo eso.

¿Eres tú un termostato o un termómetro? ¿Simplemente reaccionas a tus circunstancias como un termómetro, o controlas tus circunstancias en el poder de Dios?

Oportunidades Perdidas
Todos hemos tenidos oportunidades de que no nos aprovechábamos – cosas que no hicimos, lugares que no visit­ábamos, trabajo que no tomábamos. Decimos "Si solamente lo hubiera hecho," y penamos en donde estaríamos ahora. Nos castigamos pensando "Soy tan estúpido por no hacer eso."

Soñamos como serían nuestras vidas si hubiéramos hecho esa cosa, dónde estaríamos ahora, en Hawaii o Tahiti, en un yate, reposando en la playa.

Pero no hay nada que va a cambiar el pasado.

El Rechazo
Todos hemos sido rechazados y dañados por alguien, por lo menos una vez. Nuestro corazón fue quebrantado, nuestros sueños destruidos. El dolor es palpable – es más que podemos soportar.

Pero revivimos ese momento repetidas veces, revivimos el daño, revivimos la pena. Mantenemos vivo el dolor. ¿Por qué, si siente tan malo? Nos regodeamos en la pena de ese rechazo como una chancha en el barro.

Después, nuestra autocompasión puede convertirse en enojo y nadamos en ese enojo. Pensamos en como vengarnos, imaginamos diferentes situaciones y cómo vamos a actuar.

Todo eso no sirve para nada. Lo que necesitamos entonces es el amor del que nunca nos rechaza.

Errores
He hecho muchos errores y he golpeado a mi mismo repetidas veces por ellos, y todavía lo hago. Siento malísimo por ser tan estúpido.

Cada vez que pienso en mi error me estremezco. Siento indigno, estúpido, torpe, tonto.

Pero ¿qué he cambiado? Nada. ¿Qué he efectuado? Nada. Solamente he tenido éxito en hacerme sentir como idiota otra vez.

Mira – mis errores son debajo de la sangre. Vamos a subir de ese hoyo. Como Lázaro vamos a subir de esa tumba. No es un lugar por los hijos de Dios. Nuestro lugar está en el monte.

Ganar la Lotería
¿Cuántas veces has soñado de ganar la lotería? Yo lo he hecho muchas veces. ¿Qué podrías hacer con $50 millón? ¿Comprar un Mercedes, no? Y uno por tu pastor. Gracias. Pero no va a pasar – no tenemos el dinero que derrochar en la lotería. Y además no creemos que la lotería es de Dios.

La Biblia llama esto codicia – querer, desear lo que no tenemos. Mientras que yo estoy soñando de ganar $50 millón yo siento mal acerca de las cosas que no tengo y las cosas que si tengo. La felicidad es querer lo que tienes, no en tener lo que quieres.

Cosas Perdidas
Nuestra escuela bíblica cambió – fue nuestro centro espiritual, pero ya no es lo mismo.

Me parece que todo de mi niñez y mi juventud ha cambiado – mis amigos, el pueblo donde crecí. Me gustaría volver y regresar allí para vivir otra vez esos tiempos tan buenos de mi vida, pero y no están. Son perdidas.

Eventos Traumáticos
Yo sé que hay los que han sufrido abuso físico u otro evento traumático. No es tan fácil decir simplemente "Sigue adelante." Estas cosas pueden molestar a una persona muchos años después que han ocurrido.

Pero lo que puede pasar es que un evento externo, físico, puede llegar a ser internalizado si lo vivimos repetidas veces. Es malo que occurrió, pero es peor si lo permitimos vivir adentro toda la vida.

Si tú fuiste una víctima, te invito salir de esa tumba y vivir en la luz de Él que puede sanar, puede limpiar, puede restaurar.

Pecados
Mientras que es verdad que debemos lamentar nuestra iniquidad, no debemos vivir debajo de la maldición de algo que Dios ha perdonado. Si hemos confesado y nos hemos arrepentido, Dios nos ha perdonado y puede limpiarnos.

Hay dos caras a esta moneda – la culpabilidad y el poder del pecado. La sangre nos salva de ambas caras. No tenemos que vivir con condenación si Dios nos ha perdonado.

Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. (1 Juan 1:10)

El pasado es pasado. No se puede manejar un carro siempre mirando en el espejo retrovisor.

Historia del gatito muerto
Hay la historia acerca de un muchacho visitando a sus abuelos; le dieron su primera honda. El chico quería usar la honda y disparó a un gatito. No quería que nadie supiera, y escondió el gatito muerto en el montón de leña.

Pero su hermana lo vio. Esa noche cuando la abuela le pidió a la hermana ayudarle limpiando los platos, la hermana dijo "Oh, yo soy ocupado, pero Juanito puede ayudarte. Me dijo que quiere hacerlo, ¿no es verdad, Juanito?" A Juanito dijo "Recuerda el gatito." Y Juanito limpió los platos.

Luego, el abuelo les preguntó a los nietos si querían ir a pescar. Pero la abuela dijo "Pues, y necesito que Rosa me ayude preparar la cena." Rosa, la hermana, dijo "No te preocupas, abuelita – Juanito quiere hacerlo." A su hermana dijo "Recuerda el gatito."

Después de varios días de hacer ambos sus tareas y las de su hermana, Juanito confesó a su abuela que había matado a un gatito. La abuela dijo "Yo sé, hijo mijo; yo te vi de la ventana. Me preguntaba cuanto tiempo permitirías que Rosa te hizo su esclavo."

La pierna amputada
Mi madre tenía diabetes, y tenían que amputar una pierna. Después de eso sintió dolor fantasmal. La pierna ya no estaba allí pero el cerebro y los nervios piensan que todavía está y la persona siente dolor en el miembro que falta. Así es con el pecado – hemos confesado, arrepentido, pero todavía sentimos dolor sobre lo que hemos hecho. Y el diablo nunca cesa de apuntar a nuestro pasado y poner culpabilidad en nuestra cabeza.

Temor del futuro
No sabemos qué va a pasar en el futuro. Por eso pasamos mucho tiempo preocupándonos acerca de muchas cosas, la mayoría de las cuales nunca van a pasar. Imaginamos varios escenarios terribles – siempre pensamos lo peor. Había una vez cuando no podía pagar mis cuentas – cuentas grandes, la casa y el carro. Me imagine que iban a echarme en la cárcel.

Corrie Ten Boom dijo "Nunca temas de dejar un futuro desconocido en las manos de un Dios conocido."

La mapa
Hay una mapa de un marinero hecho en 1525; muestra el litoral de Norteamérica. Había notaciones intrigantes en las regiones inexploradas. El marinero escribió en un lugar "Aquí hay gigantes." En otro lugar escribió "Aquí hay dragones. " En otro lugar escribió "Aquí hay escorpiones ardientes."

Eventualmente el mapa llego a ser poseído por un explorador británico llamado John Franklin. Él borró las inscripciones temerosas y escribió "Aquí es Dios."

"Para escapar la angustia causada por el remordimiento del pasado o temor del futuro, aquí tienes la regla para seguir: deja el pasado a la misericordia infinita de Dios, el futuro a Su buena providencia; da el presente enteramente a Su amor por ser fiel a Su gracia." (Jean-Pierre de Caussade)

Conclusión
Todas estas cosas representan un mundo falso de nuestras ideas y fantasías. Vivimos en el pasado, vivimos en cosas que ya han pasado, cosas que han ocurrido hace 10 o 20 años. Solo en Cristo podemos vivir en la realidad.

Tu mañana será mejor que tu ayer.

Tu victoria será mayor que tu derrota.

Tu sueño será mejor que tu pesadilla.

Hay demasiado en juego para vivir en el pasado.

El futuro es demasiado importante para ser esclavo a las cosas de antemano.

Vamos a vivir como hijos de luz, no vamos a vivir en las tinieblas de vergüenza, de tristeza, de rechazo.

Dios nos llama más allá - ¿qué vamos a hacer – mirar atrás, anhelar las cosas perdidas, lamentar las cosas de antemano? No, digo no, no, no. Pongamos los ojos adelante, siempre adelante, en nuestro Jesús, en el Reino de Dios, en la gloria que nos espera. Sigámonos adelante.

Hemos puesto la mano en el arado –vamos a dejar el pasado en el pasado, vamos a arar nuevos surcos. Vamos a enterrar las cosas muertas – el rechazo, oportunidades perdidas, circunstancias. Vamos a plantar semillas de esperanza, de gozo, de amor.

Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría. (Salmo 30:5)

La noche está muy avanzada y ya se acerca el día. Por eso, dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz. (Romanos 13:12)